Lo que hay que recordar cuando la vida de quienes amamos parezca desvancerse
- La Desequilibrada
- 21 jun 2022
- 3 min de lectura
El día de hoy he recibido noticias difíciles de entender y de procesar, nunca es fácil ver cómo se desvanece la vida de las personas a quienes amas y quienes además han formado parte fundamental de nuestras vidas. Hoy mi abuela ha entrado a cuidados intensivos con un diagnóstico muy similar a mi Abuela Carmenza quien falleció hace un poco más de un año. Yo no les puedo decir que es un gran momento pero definitivamente tengo varias reflexiones al respecto.
La primera de ellas es entender con amor y tranquilidad que absolutamente nadie es dueño de la vida, ni nuestra, ni de los otros y que por ende no debemos pensar que estamos en la posibilidad de cambiar algo tan grande como lo es la enfermedad o la muerte, pues solo conseguiremos llenarnos de cargas, culpas e impotencias que son verdaderamente innecesarias en nuestras vidas. Ahora bien, no es que esto sea fácil y que debamos anular nuestro deseo de aferrarnos a la vida en cualquiera de los casos, todo lo contrario, es entender que por naturaleza la vida tiene un curso, que nade define y que nadie decide, que todos desearemos seguir viviendo y custodiando la vida de los nuestros, pero cuando eso no ocurra y la realidad nos enfrente a situaciones que nos superen como seres humanos, debemos recordar esa actitud que yo llamo “estoica”, la cual, consiste en pensar que no existirán de por si cosas buenas o malas, sino que depende de las pasiones que cultivemos en nuestros corazones todos los días, la decisión de asumir desde dónde me posiciono para enfrentar incluso aquellas cosas que parezcan ser las peores. Siempre se podrá decidir desde el egoísmo y desde el amor. En esta oportunidad escojo el amor.
Como les mencionaba hace un tiempo otra de mis abuelas falleció con un diagnóstico similar y para mi fue como quedar rota, hueca, vacía, en su momento todo fue demasiado confuso, lleno de dolor, de preguntas, de impotencias, culpas y tantos sentimientos que con el tiempo, el amor de mi familia y por supuesto la terapia, aprendí a darles manejo. Por eso, ahora que me encuentro otra vez en un escenario similar, me siento llenísima de amor y con una tranquilidad inmensa, una tranquilidad que por supuesto acompaña mis lágrimas y mi tristeza, pero que me hace sentir y recordar que la importancia de la vida, de los momentos que vivimos y de las cosas que compartimos con quienes amamos cuando no están presentes o cuando los tenemos en vilo esta justamente en todo lo que fuimos y somos con ellos, en lo aprendido, lo saboreado, lo reído, lo amado e incluso lo dolido. Pues eso nunca se olvida. Y nuevamente como lo pensarían los estoicos y también Spinoza, es realmente la única forma de inmortalidad; las afectaciones que nos llevamos de los otros en nosotros.

La segunda casi tercera reflexión surge de mi a modo de recomendación, consejo y/o recordatorio para quien me lea y es no olvidar nunca la importancia de compartir con quienes amamos, así estemos lejos, las llamadas, los mensajes, las visitas son demasiado importantes, se los digo porque hoy miro en retrospectiva y me siento agradecida de no haberlo olvidado y de mantener constantemente presente la importancia de mi relación con mis abuelas quienes sin duda han sido mis maestras y mi inspiración en estas reflexiones.
Espero volver a encontrarles y leerles en mejores circunstancias,
Abrazos.



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