✨ Te mereces mucho más mi reina hermosa ✨
- Valentina Ramirez
- 23 ago 2024
- 3 min de lectura
Desde hace un par de días he visto mucho esa tendencia del "princess treatment" y los videos muestran cosas tan bonitas que no creo que haya una mujer que diga que nunca ha deseado un trato así de bonito, incluyéndome Pero desgraciadamente sé que no soy la única que después de ver ese contenido piensa: - a mi nunca me han tratado así-, ni un novio, ni los hombres de mi familia, ni nadie. Que locura pensar que en serio haya hombres que te puedan tratar de esa manera, en especial, si es desde un vinculo amoroso de pareja.
Lo digo porque ese pensamiento me ha llevado a varias reflexiones que quiero compartirles:

La primera, mis reinas, es que no podemos aceptar amores que nos ofrezcan menos de lo que nosotras ya nos damos a nosotras mismas en todos los sentidos, emocional, espiritual, financiero, profesional, mejor dicho todo. Sin que eso signifique que las relaciones que mantenemos sean siempre perfectas, o que no hayan momentos difíciles, siempre debemos sostener a quienes amamos cuando la vida los deja vacíos. Pero aquí el punto está en que no podemos construir esas relaciones de cuidado y de sostén con personas que no nos sean recíprocas ni en amores, ni en amistades. Porque hacerlo, significa dejar que nuestros temores, nuestras inseguridades y nuestros sentimientos terminen apegándose a algo que se va a caer mas temprano que tarde. Y que la fuerza y el dolor que nos va a suponer tratar de sostener eso nos va costar algo más valioso que es nuestra tranquilidad y la posibilidad de vivir otras miles de cosas lindas más por el miedo al dolor de un par de días.
La Segunda, es como ya lo he dicho tantas veces, aprender a irse a tiempo, estos días compartí cosas muy bonitas con una persona que me hizo ver lo inmensa que soy, lo mucho que he madurado, lo mucho que tengo para entregar, lo mucho que quiero vivir, y pese a que fueron días preciosos entendí que no podía quedarme porque no estaba siendo correspondida. Porque si, se puede dar de manera desinteresada, pero desinteresada, no es sinónimo de incondicional, si hay condiciones, los limites del cuidado y el respeto que nos debemos a nosotras mismas, a nuestros afectos. Esa ha sido la lección más dificil, la que me ha costado la vida aprender, por mas que ame servirle a la vida y a los demás, primero me debo servir a mi aún si eso implica tener que alejarme de algo que amo, que deseo o que me genera ilusión.
La Tercera, es dejar de esperar tanto que algo pase o que alguien más venga a darme ese "Princess Treatment" porque claro, hay momentos en los que necesitamos sentirnos cuidadas, amadas, sostenidas y protegidas. Pero esos momentos también son pasajeros, realmente la vida nuestra nos quiere completas, apasionadas, enamoradas de nosotras mismas, de nuestras capacidades y hasta de nuestros líos internos porque esas cosas son las que nos van a llevar a ver cuán valiosas y merecedoras somos de todo lo bonito , y ese reconocimiento es aún mas poderoso cuando surge del lugar más importante de todos: nuestro interior, esa señora que tiene voz en nuestra conciencia y que todas las noches sin falta duerme con nosotras. Esa voz si que es nuestra verdadera amante y nuestra única juez, por eso es que más que un oponente, debemos hacerla nuestra amiga.
Finalmente, la cuarta es que en lo personal yo conservo la esperanza de un amor bonito y bien correspondido, que se sienta equitativo, que llegue a hacerme la vida más ligera, donde no tenga la sensación de que siempre soy yo la que más se esfuerza o la que más entrega. Porque afuera si hay buenos hombres, buenas personas en general, que han transitado sus vidas y que probablemente buscan coincidir con alguien como nosotras, por eso el consejo es volvernos mas selectivas y más cautelosas frente a quién nos abrimos, a quién nos entregamos y la manera en la que lo hacemos.
Eso es todo por esta vez, cuídense mucho, besitos y si tienen opiniones o comentarios no duden en hacerlos que siempre les leo.



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